Cuando llegue el otoño y veas los Ansares dirigirse hacia el sur, fíjate que vuelan en "V".
Ellos pueden mantenerse en vuelo durante mucho tiempo, y así, recorrer largas distancias.
El secreto de su fortaleza es el vuelo en "V". Los líderes en la punta afrontan la mayor resistencia del aire, marcan el rumbo, abren espacios....
El resto grazna en señal de aliento, aliviándose el peso en el mutuo sostén de sus alas.
Si algún Ánsar sale de la formación siente inmediatamente la resistencia del aire y, al darse cuenta de la dificultad de hacerlo solo, regresa rápidamente para beneficiarse del poder que le da la formación.
Pero, si alguno de ellos se enferma o cae herido, otros dos lo acompañan, hasta que cura o finalmente muere. Solo entonces, quienes lo acompañaron, vuelven a la formación
Cuando el líder, se agota otro Ansar toma su lugar para que este descanse.
Nosotros, el equipo de profesionales de Ansares, pretendemos asimilarnos a ese vuelo, símbolo de la comunicación, la solidaridad y la cooperación... |